1 de diciembre de 2016

El post castrismo

El post castrismo
[30-11-2016 00:21:43]
Carlos Sánchez Berzaín

(www.miscelaneasdecuba.net).- La muerte del dictador Fidel Castro marca
el punto final de la denominada revolución cubana -un mito- que ha sido
en realidad una dictadura cruel, caracterizada por la violación de los
derechos humanos, fusilamientos, presos políticos, exilio, crímenes de
estado, opresión, intervencionismo, la corrupción, la imposición de lo
absurdo, la miseria, la mentira como política de estado y el fracaso.
La revolución cubana está derrotada por la historia hace ya mucho tiempo
por su inviabilidad, pero ha debido esperar la muerte física de Fidel
Castro para enterrar el castrismo. Las dictaduras se extinguen con la
desaparición del dictador y esta es la principal consecuencia de la
muerte de Fidel Castro. Ha muerto el símbolo del oprobio y empieza la
recuperación de la libertad y la democracia del pueblo cubano, ha
comenzado el post castrismo.

El castrismo fue una forma de comunismo personalista y totalitario
acomodado a la conveniencia de su creador. Se trata de la falsa doctrina
del régimen de un solo hombre con la que por casi 58 años se ha oprimido
al pueblo cubano, extendiendo la ignominia con la agresión a otros
pueblos del mundo, especialmente en América Latina. Se utiliza para la
denominación de una tiranía mitificada en la idealización de una quimera
que resultó en crímenes de lesa humanidad –narcotráfico incluido-que no
pueden quedar en el olvido. La muerte del dictador no puede representar
su impunidad en la historia.

Forzado por la vejez y las enfermedades Fidel Castro puso en marcha un
simulado proceso de transición que en verdad resultó una "sucesión
dictatorial". El mando formal pasó de Fidel a su hermano Raúl como si de
una monarquía absolutista se tratara, pero el poder del dictador siempre
estuvo omnipresente y vigente, Raúl gobernó hasta hoy a la sombra de
Fidel. Ahora ya no está. La desaparición física de Fidel marca la
orfandad absoluta del sucesor y su aparato familiar, el dictador ha
dejado huérfano a su protegido y los efectos serán rápidos y
devastadores para el régimen. Muerto el dictador, con él muere el
castrismo y la dictadura acelera su agonía, es solo cuestión de tiempo.

Fidel Castro muere en medio de la agonía del sistema totalitario que
creó a costa de la opresión y el hambre del pueblo cubano. El legado de
Fidel está marcado por haber convertido a Cuba en una cárcel, haber
dividido al pueblo cubano, generado el exilio mas grande de la región,
tener el record de fusilamientos y asesinatos políticos dentro y fuera
del territorio cubano, haber intervenido violentamente el mayor número
de países, haber promovido y sostenido guerrillas y matanzas,
desestabilizado y derrocado gobiernos, traicionado el objeto de la
revolución en su país y ser el responsable de la desaparición, el exilio
o el asesinato de sus líderes y compatriotas. Castro ha castrado
generaciones de cubanos y latinoamericanos sometiéndolos al dogma de su
imagen, del partido único y de la despersonalización a cambio de la
simple sobrevivencia.

América Latina es aún víctima de la ultima aventura castrista con el
denominado socialismo del siglo XXI nacido de la necesidad de apoyo
político de Hugo Chávez que a partir de 1999 entregó a Fidel Castro los
recursos, la soberanía y la economía de Venezuela, con las que el
dictador emprendió un nuevo ataque contra la libertad en la región y
pudo lograr en parte –luego de la guerra fría- su fracasado proyecto
foquista. La consecuencia son las dictaduras del socialismo del siglo
XXI con los gobiernos castristas de Venezuela, Ecuador, Bolivia y
Nicaragua, cuyos jefes de estado han de ver en la desaparición del
dictador la señal de su propio y pronto final político en la repetición
que hacen del oprobio dictatorial contra sus nacionales. La herencia, el
legado del castrismo es esos países son la repetición de los logros de
Fidel Castro en Cuba: los presos políticos, los exiliados, las masacres,
el hambre, la crisis, la confrontación y la destrucción de las naciones.

Castrismo es sinónimo de crimen, de delitos, de acciones reprochables,
de suplantaciones y de mitos. A costa de la vida, la libertad y la
economía de los pueblos de Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua,
Argentina, Brasil y otros, Fidel Castro construyó el "mito" del
revolucionario antiimperialista, del luchador por la libertad de los
pueblos, cuando en realidad solo se trató de un criminal cruel e
inescrupuloso dispuesto a todo para mantenerse en el poder (habrá crimen
que no cometió??). El castrismo es el marco, el envoltorio y el relato
para encubrir esos crímenes, es el sofisma, el argumento falso con
apariencia de verdad que Fidel se lleva con él.

El post castrismo es la libertad, la democracia, la restitución de la
igualdad, el retorno de las oportunidades, la ruptura de las cadenas de
la dictadura que el pueblo cubano ya empieza a ejecutar en la misma
Cuba. Ya no hay Fidel, ya no hay mito, ya no hay miedo, no hay dictadura…

Source: El post castrismo - Misceláneas de Cuba -
http://www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/583e0d873a682e0dbc4910e9#.WEA07PkrL6Q

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